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LAS CONFLICTIVAS NORMALES RURALES PARA MAESTROS YA DEBEN DESAPARECER…

Por; Felipe Villafaña

Lázaro Cárdenas del Río sentado en una piedra saboreaba un mango y después una guayaba de sus árboles de la hoy colonia Palmira (nombre de su primer hija), estaba en el pueblo indígena de Xoxocotla en una precampaña rumbo a la Presidencia de la República, un grupo se le acercó y preguntó: ¿Quién es usted?

Se quitó el.sombrero y después de saludar contestó:

Me llamo Lázaro Cárdenas, quiero ser su Presidente y espero su apoyo.

De inmediato los habitantes de Xoxocotla entre su lengua nativa, el náhuatl, y en castellano le dijeron que no había una escuela y menos un maestro para sus hijos.

No hubo promesas, solo compromisos del Tata Lázaro, cuando llegó a la Presidencia de la República fue la primera escuela indígena construida y con dos profesores.

Después el Tata Lázaro lanza un decreto importante para un país que en aquellos años tenía un índice de analfabetos del 70 por ciento de sus habilidades en comunidad indígenas y rurales, para crear las normales para maestros rurales, de ahí nace la de Ayotzinapa, en Guerrero, Cuautla y Amilcingo, para que las comunidades tengan un profesor en aula, que sean descendientes de las familias que habitaron esos pueblos.

Todo iba perfecto, los docentes egresados tenían un maestro en aula de su propio pueblo y al terminar su periodo de cuatro años como Presidente el Tata Lázaro disminuyó el analfabetismo en un 60 por ciento, porque también creo el Instituto de la Educación para Adultos.

Las normales para maestros rurales fueron un éxito hasta que llegó la falsa filosofía del socialismo a México y desde entonces estás normales para maestros son un conflicto para los gobiernos en turno y la sociedad, al adquirir ideas extremas y sin rumbo, en las que profesores y estudiantes protestan para cumplir con caprichos.

Ejemplo, la Normal Rural de Amilcingo, las niñas y docentes deciden quien debe ser su director, sino están de acuerdo toman carreteras o destruyen instituciones públicas, sin que haya una sanción judicial por los destrozos que realizan en cada manifestación.

Las normalistas de Amilcingo saquean, roban, amenazan y a pesar de las carpetas de investigación iniciadas ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por el afectado del vandalismo no hay detenciones ni el seguimiento al delito.

Pareciera que para tener el derecho de ingresar a las normales rurales como Amilcingo y Ayotzinapa el primer requisito es ser violencia, no la cátedra y además obedecer ciegamente los liderazgos de la mafia que existe al interior de estos centros escolares.

Por eso es necesario y urgente cerrar de plano estás costosas normales para maestros rurales, al perder su esencia y filosofía que hoy pareciera que solamente es para crear vándalos en extrema violencia, con muy buenas becas económicas y sin saber que es el proceso enseñanza aprendizaje. 

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