MEXICO, ESPEJISMO DE AMOR…
Por: Immer Sergio Jiménez Alfonzo
Dice una canción de por allá de los años 70: “caminando por calles extrañas de la gran ciudad, caminando muy solo y muy triste, te volvía a encontrar…ayy pero dime, dime, dime, por qué me engañaste, si siempre juraste, que era yo tu adoración…” y precisamente caminando por la vida actual, nos encontramos con que el gran mago de la política en nuestro país, y que vive en palacio nacional, al término de su gestión como primer mandatario de nuestro país deja a la población más necesitada, a los más pobres y desamparados con más grandes problemas sociales y económicos que se reflejan en su contra con una inflación galopante, pérdida de posibilidades de adquirir más y mejores alimentos, o de sufrir el desempleo y además con un reflujo incesante de la violencia desatada por la criminalidad organizada y emergente, que poco a poco ha avenido apoderándose de territorios en donde manda y solo sus chicharrones truenan, como en el Huachicoleo de la gasolina, sin que el gobierno federal acierte o quiera dar una respuesta clara y eficiente para combatirla, y por el contrario, y en el peor de los casos, se alía a esos delincuentes.
Y eso a pesar de la cantaleta de López Obrador de que “primero los pobres y que resolvería sus necesidades” sin que a la fecha y a casi 30 días de dejar el poder haya resuelto y convertido a la educación en la gran panacea de transformación social en favor de los pobres, y menos poner a la salud en un régimen ideal como el de Dinamarca resolviendo sus males endémicos, sino que por el contrario les sigue presumiendo espejitos nefastos llenos de mentiras y envolviendo a la nueva presidenta en un terrible problema de caos económico de poder obtener y disponer de bastos recursos para cumplir con esos problemas y transformar la economía a favor del pueblo.
Y así, sigue diciendo esa canción: “Hay pero si te encontré… en brazos de otro, no te molesté, corrí y lloré, sintiendo el coraje de haberte encontrado en brazos de otro querer…hay pero dime, dime, dime por qué me engañaste si siempre juraste que era yo tu adoración…” Y otra vez topamos con esa gran desilusión de la disque política del peje de dar minucias de ayuda económica a los miles de pobres y depauperados a costa de los ahorros de los trabajadores y apachando a los grandes ricos y a los grandes delincuentes con sus tronantes pero nada efectivas políticas de disque inversión en sus grandes elefantes blancos como el avión presidencial, el tren maya, la refinería de dos bocas, y lo peor, de la superfarmacia, y luego como copetón de sus inmundicias, apoyar aquí en Morelos a Cuauhtemoc Blanco, el peor de los peores gobernantes de Morelos y todo México, y dejar que terminara tristemente su desgobierno, y todavía premiándolo con una diputación federal plurinominal.
Bien dicen que eso solo se ve en un país como México, en donde se preocupa más el gobernante federal desde su púlpito en buscar una explicación de por qué se llevaron a un supercapo como el mayo zambada a los Estados Unidos y lo entregaron a las autoridades, que el celebrar ello y poner toda la información y cooperación para castigar ejemplarmente a esos delincuentes allá y aquí también.
Por eso aquella canción termina diciendo: “Espejismo fue tan solo tu amor, y de aquel cariño que un día me juraste, el tiempo lo borró. Espejismo de amor”
Pero esperamos que la nueva presidenta no sea más de lo mismo….sería terrible que siguiera la decepción, como aquella canción.




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