LOS NUEVE AÑOS DE MALDICIÓN DE CUERNAVACA Y MORELOS POR UN CONTRATO DE SIETE MILLONES DE PESOS AL LADRÓN DE CUAUHTÉMOC BLANCO…
Por: Felipe Villafaña
Hay quienes no tienen memoria y por sus ambiciones personales quieren seguir en el poder, para ello poco les importa tirar a la basura siete millones de pesos en contratos que les resultan contraproducentes y más cuando les dan una patada en el trasero.
Quizá nadie tenga en su memoria, pero así como Enrique Peña Nieto impuso como gobernador a Graco Ramírez para robar con las manos llenas, los hermanos Roberto y Julio Yáñez Moreno, contrataron y le pagaron siete millones de pesos a Cuauhtémoc Blanco, a fin de ganar (con su fama de futbolista) la Presidencia Municipal de Cuernavaca.
Desde ahí, la historia cambió para mal en la capital morelense y, posteriormente, del estado, incluso la familia Yáñez Moreno tiene esa experiencia a pesar de haber sido los dos hermanos, sus esposas y un tío diputados locales bajo la vía plurinominal.
Esos siete millones de pesos trataron de ser cobrados con contratos especiales en el ayuntamiento de Cuernavaca, pero Cuauhtémoc Blanco desconoció los acuerdos porque ya su hermanastro, Ulises Bravo, movía todo el negocio de los ingresos por contribuciones de los habitantes de Cuernavaca para beneficio de la familia, mientras la ciudad capital decaía sin servicios e insegura.
Pero eso fue de las situaciones en la irresponsabilidad incurrida por el exfutbolista pretextando la falta de apoyo del corrupto gobernador Graco Ramírez.
Ahora el gobernador número 79 del estado de Morelos, como diputado federal plurinominal desde la Taquería “El Trompo”, ubicada en la exclusiva zona residencial de Interlomas en la Ciudad. De México, “invita los tacos” a personajes igual de vacíos y estériles como Sergio Mayer.
Las comillas, de la invitación, es porque al final esa cuenta fue pagada por el pueblo del estado de Morelos, con todo y propina, porque aquí el secretario de Gobierno en funciones de gobernador, Samuel Sotelo Salgado, es un títere y una persona que no manda ni en su casa.
Los siete millones que pagaron de sus ahorros los usureros hermanos Roberto y Julio Yáñez Moreno a Cuauhtémoc Blanco para hacerlo alcalde de Cuernavaca, no deben ser olvidados, porque han sido nueve años de desgracia para la capital del estado como para todo el territorio morelense.
Actualmente, Blanco Bravo está por convertirse en el peor gobernador de la entidad, superando a Graco Ramírez que prometió, juró y perjuró lo metería a la cárcel sin que a días de terminar el gobierno, siga libre y riéndose del payaso diputado federal plurinominal “invita tacos” con sombrero ajeno.
Van 12 años que el estado de Morelos está empobrecido, inmiscuido en el saqueo por parte de las familias Ramírez Cepeda y la Blanco Bravo y Bravo Molina, con un ex gobernador y otro con licencia temporal que ambos estar en un penal sería poco, porque de haber pena de muerte en la entidad todavía quedarían con deuda social y a la tesorería pública.
De Cuauhtémoc Blanco, su arribo a Cuernavaca la culpa es de la familia Yáñez Moreno, quienes hasta al padre le dieron chamba y con un gran salario sin hacer nada como integrante del Instituto Morelense de Información Pública y Estadística (IMIPE), quizá para que ya no los moleste el viejo.
Ahora en el desempleo político, Roberto y Julio como sus esposas, deben añorar que sus grandes gastos, viajes y pago de empleados de sus negocios de usura ya no serán pagados por la nómina del Congreso local y añorarán los siete millones de pesos tirados a la basura por un contrato, que al final afectó al pueblo de Morelos. Por hoy, es todo.




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