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UNA SOLA MUJER BASTÓ QUE LLEGARA A LA RECTORIA DE LA UAEM A INCENDIAR Y DESTRUIR A TAN NOBLE INSTITUCIÓN EDUCATIVA…

Por: Felipe Villafaña

Los estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos están en protestas porque jamás fueron escuchados por la rectora Viridiana León Hernández, cuya soberbia hizo que de una protesta por el asesinato de dos alumnas hoy sea un conflicto severo del que no hay salida y solo una opción, su renuncia.

La mala administración de esta fallida e inepta señora, sin duda es lo que ha provocado la caída de una noble institución educativa, la madre de las demás en la entidad y la que da cobijo a 42 mil estudiantes y seis mil 500 trabajadores.

No son los únicos afectados, también están los vendedores de comida que es su único ingreso y hoy están afectados, como los de las misceláneas, papelerías y quienes rentan recámaras o departamentos a estudiantes, no se diga el transporte colectivo.

De qué vale el diálogo con los integrantes del Movimiento Estudiantil UAEM, cuando al terminar la reunión demuestra que su memoria es correcta y viene, nuevamente, la represión y el hostigamiento hacia los jóvenes, al parecer la rectora no tiene palabra.

No solo lo dicen los universitarios, también la sociedad a través de sus diversas organizaciones de profesionistas, padres de familia, concesionarios del transporte colectivo y organismos diversos.

Todo este desastre y destrucción tiene un culpable y responde a Viridiana León Hernández, quien dejó todo en manos de su padre, otro fracasado del servicio público, Francisco León Guzmán y le sumó más vanidad y soberbia, invidencia y oídos sordos.

Nunca desde su creación, la UAEM tuvo un mal rector y en los tiempos de las mujeres llega la primera a tan digno cargo, pero solo para presumir, pelearse e insultar a los propios morelenses, con toda la comunidad universitaria y hasta con otras autoridades.

Los gastos de la rectora son tan bastos que ahora para salir del conflicto generado por ella contrató con pago millonario, a un grupo dizque de “especialistas en crisis” que construyeron un “cuarto de guerra”, desde el que se plantean dar solución al gravisimo problema que enfrenta la máxima casa de estudios.

Estos especialistas cobran millones de pesos que son pagados con el presupuesto universitario, del que seguramente antes que termine el año ya estarán pidieron no los 240 millones de pesos acostumbrados para saldar salarios y aguinaldos de académicos y administrativos, sino una cantidad mayor.

Aún sin estar en el edificio de rectoría, el presupuesto de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos es utilizado en artículos superfluos, en funcionarios sin ningún tipo de labor, en un séquito de ayudantes que solo cobran por alagar y aumentar la soberbia y vanidad de una rectora vacía.

Los momentos de tensión e inseguridad que vive nuestra alma mater son históricos, nunca había estado en una vergonzosa situación con una mala imagen ente la sociedad, a nivel internacional y, obviamente en el país,

Viridiana  llevó a nuestra máxima casa de estudios de la gloria al infierno, de una excelencia académica al bajo nivel de la docencia y tiene sus aliados como el dirigente del Sindicato Independiente de Trabajadores Académicos de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (SITAUAEM), Mario Cortés Montes, quien también es parte del desastre de la institución por su ambición de ser millonario.

La dupla ya no tiene nada qué hacer en la UAEM, su renuncia es inmediata, urgente y necesaria y en ese tema, sobre todo la rectora, el Consejo Universitario está solamente de parapeto y es una pantomima, es un grupo de consejales que también deberían desaparecer y más porque su postura y acción para solucionar el conflicto en la UAEM es nula. Viridiana León Hernández, ya es insostenible, donde se para apesta, hiede y pasará sin duda, a la historia como la primer mujer rectora que solo llegó a desbarrancar a la UAEM, a esta otrora gran universidad

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