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LA SILLA DE LA VERGÜENZA…

Por: Immer Sergio Jiménez Alfonzo

Con gran aparato publicitario, la inquilina de palacio nacional Claudia Sheibaum, armó su mitote de que iba a regalar su asiento en el palco de la FIFA en el Estadio Azteca de Futbol, que en su calidad de Presidente de México tenía destinado en el acto inaugural del Magno Campeonato Mundial de Futbol, precisamente a un lado del Presidente de ese órgano futbolero y de otras personalidades de ese organismo del “Juego del hombre”, como fue bautizado por un cronista deportivo mexicano de los años sesenta del siglo pasado.

Dijo como justificación que ella no asistiría a tal inauguración, ya que seguiría ese evento rodeada de su pueblo, y para ello, organizó con sus corifeos de su gobierno, una parodia de circo, con maroma y teatro, disfrazada como una competencia de puras mujeres para dominar un balón de ese deporte en pleno desarrollo de su “mañanera”, que fuera trasmitida a nivel nacional, y a la triunfadora le cedería esa silla presidencial y de honor, llevándose a cabo dicho acto grotescamente pero con mucha algabaría de risotadas.

Pero como siempre va siendo costumbre, tal acto de la presidente del gobierno de la 4t, le salió el tiro por la culata y se descubrió que esa decisión de la competencia por la silla de visión futbolera, no era sino el pretexto para no asistir y darse un baño de escándalo al recibir del público asistente a ese evento difundido a nivel mundial por diferentes medios d comunicación masiva, una magna rechifla y repudio a ella y a su gobierno de cuarta t, escándalo que pondría en ridículo a ella y haría el repudio masivo a su administración, que no ha podido resolver los problemas que agobian al pueblo mexicano, además de que su llegada al estadio, sería escondida en medio de las fuerzas policiacas y represivas para evitar contacto con diferentes grupos sociales de Maestros, Buscadoras de sus hijos desaparecidos, seres violentados con la matanza de sus hermanos y familiares, desplazados de sus comunidades, etc, y que con su entrada al recinto deportivo, como un tifón levantaría dentro del estadio, insultos y rechiflas insultantes.

Aunado a ello, se dio la negativa de los representantes del organismo futbolero, de que otra persona ocupara esa silla, si no era la presidente Claudia, con lo que para vergüenza máxima sufrida por la Jefa del Ejecutivo Federal, su visión de la silla vacía difundida mundialmente a todo color, la redujo a que se fuera a refugiar a una concentración con acarreo de militantes morenistas a modo, en una de las Delegaciones de la ciudad de México que la hicieron verse peor.

Pero el festival mundial del balompié fue exuberante y florido siguiendo la feria del gol… y la única que sufrió esos actos, fue la presidente que le tuvo pavor a esa “Silla de la vergüenza”.

¡¡ Pero ya ni llorar se puede…!!

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