LOS GRANDES NEGOCIOS DE LOS MAGISTRADOS DE LOS TRIBUNALES DEL ESTADO DE MORELOS…
Por: René Vega Giles
El dispendio de la burocracia dorada es tal, que hay la evidencia del cambio de actitud, de formas de vestir y hasta el caminar de los magistrados de los tribunales Superior de Justicia (TSJ), Unitario Penal de Justicia para Adolescentes (TUPJA) y de Justicia Administrativa (TJA).
Recientemente la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió una Controversia Constitucional a favor del Poder Judicial de la entidad para que reciba 300 millones de pesos más de presupuesto, según el dinosaurio magistrado presidente (señalado de acoso sexual y violación) del TSJ, Juan Emilio Elizalde Figueroa, es para nivelar el salario de los trabajadores en retiro que desde el año 2014 reciben la misma cantidad.
Pero la realidad es otra y sale la pregunta: ¿Como es que en el Tribunal Superior de Justicia hay un déficit financiero de 300 millones de pesos?
La respuesta es que los magistrados suelen aprobarse cada año aumentos en sus gastos como son los vales de gasolinas, de 50 mil pesos para el magistrado presidente y 40 mil al resto de los jueces de segunda instancia.
Para casetas son 20 mil pesos, comida 30 mil pesos, gastos médicos superan los dos millones de pesos.
En el TUPJA la situación no es diferente y el centro de reclusion para los menores de edad está en el abandono, mientras su magistrada presidente, Adriana Pineda Fernández, solo sirve para tomarse la foto, pero sus gastos son iguales a sus homólogos del TSJ.
Mientras, en el Tribunal de Justicia Administrativa (TJA) es evidente el gasto excesivo, como los viajes de su magistrado presidente, Guillermo Cruz Arroyo, y su familia al presumir un palco en el AT&T, estadio de futbol americano dónde juega uno de los equipos mas costos y popular de la NFL, así como la supuesta capacitación hacia su persona que no hace, como varios de sus compañeros.
El gasto excesivo llevó al magistrado Guillermo Cruz Arroyo pedir una ampliación presupuestal al Poder Ejecutivo, la que para muchos es innecesarios los 80 millones de pesos que solicitó a la Secretaria de Administración y Finanzas.
La austeridad en el gasto público dentro del Poder Judicial y el TJA es parte de la hipocresía y cinismo de quienes representan las instituciones, por ello se niegan a dejar el cargo y los negocios para hacer justicia al mejor postor es parte de los recursos extras que perciben.
Eso además que desde sus oficinas manejan sus despachos y siguen litigando, aún y cuando saben que violan la ley, pero como ellos son la ley no pasa nada en el mágico estado de Morelos.




Publicar comentario