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LOS RETOS DE MARGARITA GONZÁLEZ SARAVIA…

Por: René Vega Giles

Ya después de ser declarada gobernadora electa del estado de Morelos, Margarita González Saravia tiene dos grandes retos y que no son los de seguridad, sino de administración de la justicia y buscar terminar con la corrupción que le heredan el exgobernador Graco Ramírez como el actual, Cuauhtémoc Blanco Bravo.

Una de las iniciativas preferenciales que ya como la primera gobernadora de esta entidad debe hacer Margarita es buscar una reforma en la designación de magistrados del Poder Judicial, como es buscado al nivel federal por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, así como quien lo sustituirá en el cargo: Claudia Sheinbaum Pardo.

La partidización de los tribunales en el estado de Morelos deja consecuencias lamentables a los habitantes del territorio local, incluso a foráneos quienes mantienen juicios en la primera instancia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) al haber una parálisis dentro de la institución.

Esa pugna por el poder entre magistrados del TSJ tiene mucho trasfondo y atrás de éstos hay implicados partidos políticos, quienes pretenden ocupar las plazas directivas, para dar a sus militantes “chamba” y cumplir con el apoyo otorgado durante la recién concluida temporada electoral.

Despartidizar a un Poder Judicial del estado no será tarea fácil para la futura gobernadora, porque los jueces de segunda instancia van anteponer sus intereses bajo la supuesta autonomía.

El reto de Margarita González Saravia debe ser impulsado desde la sociedad organizada, ahí tienen la obligación las asociaciones y barras de abogados de unir esfuerzos, porque ellos también son perjudicados por la partidización de la administración de la justicia.

Y el más grande de los retos es terminar con la corrupción heredada desde el gobierno de Graco Ramírez y ahora el de Cuauhtémoc Blanco Bravo, quienes hicieron y hacen del presupuesto un asunto personal

La corrupción del tabasqueño al frente del Poder Ejecutivo estatal sigue dentro de la impunidad, porque con la partidización del TSJ mantiene sus aliados como magistrados y entre éstos podríamos hablar del magistrado presidente, Jorge Gamboa Olea.

Así también actúa Cuauhtémoc Blanco Bravo, sin transparentar el uso del presupuesto del estado, sobre todo en el gasto de Comunicación Social y en obra pública, porque prácticamente es lo que suele adolecer más su “administración”.

Sin embargo, la congruencia y el equipo de Margarita González Saravia tendrán la capacidad de revertir el desastre ocasionado por Graco Ramírez y Cuauhtémoc Blanco Bravo.

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