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UN ALTAR DE MUERTOS…AL PODER JUDICIAL?…

Por: Immer Sergio Jiménez Alfonzo

En todo México se acerca ya la celebración del “Día de Muertos” en donde se vuelve a rendir culto y pleitesía al recuerdo perenne de nuestros familiares y amigos que han trascendido el largo camino de la vida, poniéndoles en cada casa  ofrendas especiales adornadas con la gastronomía mexicana, flores y arreglos de papel de vistosos colores y formas especiales con las que se combinan las fotografías y recuerdos de nuestros seres queridos, y sus veladoras que siguen iluminando el camino recorrido después de su deceso y el lugar donde ahora moran en los brazos y cielo de nuestro Redentor Jesucristo y en el Mictlán de nuestros Dioses Ancestrales.

Luego se llevarán al Campo Santo parte de esas ofrendas en donde se depositarán engalanando con más flores bellas y olorosas las tumbas donde yacen nuestros seres queridos en medio de rezos, cánticos y veladoras, pidiéndoles que sigan cuidando de nuestras vidas y reiterándoles nuestro amor y recuerdos perennes. Pero no se crea que esta celebración es una apología de la muerte, sino un rito especial de amor para honrar y seguir venerando a nuestros seres queridos y tiene una milenaria tradición especial en nuestra Patria, que hace que las familias se reúnan y convivan fraternalmente gozando de su presencia y contando anécdotas familiares de tiempos vividos con nuestros seres queridos que se encuentran en el más allá.

Pero ahora, en estos días cruciales de la vida actual, nos enfrentamos a un gran dilema en este tema de la celebración del ”Día de Muertos” con la promulgación el pasado 15 de septiembre de la reforma judicial que impulsó e impuso ilegalmente López Obrador en los estertores de su nefasta presidencia, ya que unos opinan que es un asunto consumado e irreversible y que por lo tanto habría que ponérsele su altar de celebración.

Por otro lado, un gran número de agrupaciones y ciudadanos conocedores del mundo jurídico, opinan en el sentido de que falta un camino, si bien espinoso y difícil pero que dado que el proceso legislativo que se desarrolló por el obradorato y su “continuación gubernamental” ha estado plagado de irregularidades y violaciones al orden constitucional y al estado de derecho, necesariamente habrá de ser nulificado legalmente esa “reforma” al resolverse los centenares de juicios de amparo interpuestos contra dicho proceso de reforma, que hoy tienen vigentes diferentes suspensiones provisionales y otras definitivas otorgadas por diferentes Tribunales Colegiados y Juzgados de Distritos, emitidas legal y constitucionalmente, pero que en forma soberbia, ilegal e ilegítimamente desacata y desdeña todo el gobierno de la 4T. 

Y una vez eso, discutir, analizar y proponer por los diferentes sectores y grupos sociales una amplia , verdadera y positiva reforma judicial, que no sea una venganza ni destrucción de un sistema profesional de capacitación e institucionalización jurídica de los actuales juzgadores y mucho menos acabar con el poder judicial como contrapeso institucional y la división de poderes.

De no ocurrir eso, esta “reforma judicial” será otro mamotrejo de la 4T, como lo ocurrido con los sistemas de salud pública, educación, seguridad, economía y mega proyectos de innfraestructura, entre otros, que fueron unos terribles fracasos del gobierno de López Obrador.

 Por tanto, si no se ha muerto…no se puede poner un altar de Día de Muertos al Poder Judicial.   

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