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EN EL CONGRESO DE MORELOS, MUCHOS GENERALES Y CERO TROPA…

En cada una de las Legislaturas locales que han pasado por el Congreso del estado de Morelos, siempre inician con un orden sobre quien encabeza la institución, quien sus órganos de gobierno interno y las atribuciones de cada uno para avanzar en el Proceso Legislativo y las leyes que de ella emanen.

En siete meses de haber iniciado sus trabajos, la Quincuagésima Sexta Legislatura local es evidente un desorden en el establecimiento de su labor interna y no es porque haya ausencia en la principal silla que es la Mesa Directiva, sino al protagonismo de otros de sus integrantes que han demostrado ignorancia al respecto.

Desde la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la del Partido Acción Nacional (PAN) y la del Partido de la Revolución Democrática (PRD) hubo un orden en el respeto a cada área y el trabajo que tenía cada Comisión Legislativa en atender, conforme a sus facultades dentro del Estado del Derecho, incluso en la pasada donde privaron más la falta de trabajo y el anteceder el interés grupal o personal.

Un ejemplo es la Quincuagésima Quinta Legislatura local, en la cual se sabían quienes eran los que mandaban y el resto fue tropa bien portada, en donde el exdiputado estatal y ahora federal Agustín Alonso Gutiérrez definía el gasto hacia sus compañeros, el entonces presidente de la Mesa Directiva, Francisco Sánchez Zavala, solamente administró que los bienes económicos les llegarán a 14 diputados sin problemas.

Y el maletero, de conseguir las plazas para los diputados locales en la Fiscalía General del Estado (FGE) para cobrar sin trabajar fue el legislador del Movimiento Ciudadano Julio César Solís Serrano, quien aprendió bien de su maestro el corrupto y prófugo Jaime Álvarez Cisneros al pasar de una humilde morada a propietario de varias residencias y departamentos en zonas exclusivas.

De ahí todos mantenían una hegemonía de saber cuándo cobrar los salarios extras en las Fiscalías General del Estado, Anticorrupción, contra Delitos Sexuales e incluso en las regionales, por ello no pasaba nada al interior de la Cámara de Diputados del estado.

Sobre todo, porque las órdenes del exfiscal General del Estado, Uriel Carmona Gándara, hacia los exdiputados -algunos reelectos- fueron tajantes como ahora son en el Poder Judicial a través del magistrado Francisco Hurtado quien pretende meter las manos al interior del Poder Legislativo (como maletero del exgobernador Graco Ramírez) y busca su desestabilización y seguir con el control de una mayoría del Pleno del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).

Eso ha llevado que al interior del Congreso todos manden como Generales de División y la tropa sea escasa, que haya una seria de órdenes confusas al personal de confianza, apoyo y sindicalizado.

Como en todos los entes privados y públicos es necesario que venga un orden dentro de la Quincuagésima Sexta Legislatura local, antes que alguien meta mano, porque hay diputados que se sienten hasta editorialistas o columnistas de medios de comunicación, con total desconocimiento del tema, incluso del Legislativo.

En fin, mucho general, poca tropa en la actual legislatura=a un verdadero desmadre.

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