EN LA UAEM, EL VERDADERO RECTOR SE LLAMA FRANCISCO LEÓN GUZMÁN, NO SE CONFUNDAN…
Por: Felipe Villafaña
En nueve meses que lleva como rector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos , Viridiana León Hernández, la máxima casa de estudios cayó en un letargo académico, administrativo y de autoridad.
Toda la comunidad universitaria está arrepentida de haberla emancipado en un cargo que requiere de mucha labor, de toda la entrega y de mantener una actitud siempre cimbrada en la honestidad.
Sin embargo, la rectora de la institución más importante en el estado en el rubro educativo permanece en su nube, en su círculo de la socialité, del vino en mesa con los mejores bocados para disfrutar seis años de una beca que después jamás volverá a tener, como pasó con su hermana la gris titular del Instituto de la Mujer, Flor de Sireé.
Viridiana León Hernández es un maniquí bien diseñado para la fiesta de ocasión, a la que visten dependiendo del momento, la circunstancia y con maquillaje hasta para sonreír.
La función de la autoridad universitaria es solamente acudir a eventos oficiales, está olvidada de continuar con las gestiones de mejorar la economía interna de la institución, porque simplemente su interés por temas que para ella son “banales” prefiere dejarlos pasar para una mejor ocasión.
Se ha tomado la frase de “es tiempo de las mujeres” solamente para estirar la mano, dar órdenes sobre asuntos sin importancia, porque mantiene relegados a los dos sindicatos existentes al interior de la UAEM, como al propio Colegio de Directores que sirve para absolutamente nada.
El Consejo Universitario es un ente donde por su burocracia y conveniencia de sus integrantes ni opera y menos decide, porque ahí tampoco la rectora Viridiana sabe cuál es la función de ese (anteriormente) organismo de importancia en la vida de su comunidad.
Es tiempo de las mujeres, es una frase de moda, sin razonamiento y basada en el beneficio de algunas que tienen la decisión en sus manos, como la propia dirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios de Morelos, que debilita más una organización hoy vacía y carente de objetividad, hasta en la época de los porros el organismo estudiantil tenia su peso político y hoy ni de parapeto sirve.
De ahí que al no haber una rectora dentro de la Universidad, quien realmente manda “porque soy su papá” es un viejo priísta, de profesión ingeniero y de carácter seco que responde al nombre de Francisco León Guzmán.
Un personaje gris en la vida política del estado, que en la función pública estatal y municipal de Cuautla pasa desapercibido, excepto su agrio carácter ya conocido hasta por su propia familia.
El hoy rector de la UAEM, Francisco León Guzmán, se mete en todo, en la vida interna de las facultades, de la FEUM de los sindicatos de trabajadores académicos y administrativos, así como en las decisiones importantes de la institución.
Entre la misma comunidad universitaria todo mundo grita necesito hablar con la rectora, pero al estar en su cerrazón y en las convivencias sociales suele olvidarse del importante papel a desempeñar.
Por ello sobresale la figura del “papá gallo” o de Francisco León Guzmán, el verdadero rector de la UAEM, el que decide cómo deben resolverse los problemas del alma mater, cuándo y con quién.
Esto provoca severos problemas internos en la máxima casa de estudios morelense, tanto que los ladrones entran a sus unidades académicas sin problemas porque así lo decidió el ingeniero, ese viejo priísta con un agrio carácter.
Siempre con su cara de enojo, el ingeniero impone, no propone; ordena, no sugiere, al final todos salen molestos de la oficina de la rectoría porque jamás se tomó una decisión consensada y menos acorde los tiempos que vive la educación superior.
Y mientras cae la imagen universitaria en las pasarelas y eventos sociales de alcurnia, ahí encontrarán a Viridiana León Hernández, quien tan alejada está de sus obligaciones que desconoce la verdadera vida interna y los problemas de la UAEM.
De nada valió el trabajo de los últimos 12 años en colocar la educación pública morelense entre las cinco mejores del país, porque en nueve meses va para abajo y no es culpa ni desinterés de los trabajadores académicos, con un salario de miseria y vergüenza, sino de una autoridad lejana de sus obligaciones.
Así es que el brindis por un bohemio será para el autentico y único rector de la UAEM en el tiempo de las mujeres: Francisco León Guzmán, felicidades señor ingeniero, felicidades señor rector.Por hoy, es todo.




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