RECOMPONER EL CAMINO, DESPUÉS DE 12 AÑOS DE ABUSO, ABANDONO Y CORRUPCIÓN…
Como sucedió después del proceso revolucionario, el estado de Morelos tuvo que recomponerse y salir adelante, a tal grado que fue uno de los más grandes en su desarrollo, dentro del sector agropecuario y, posteriormente, en la industria de innovación.
Así después de la fiesta en donde se sobrecargó el presupuesto del momento como las ciudades bíblicas hebreas de Sodoma Gomorra, durante 12 largos años en las tierras del agrarismo bajo las rejas de la corrupción, el abuso de poder y hasta el exceso personal de los exgobernadores Graco Ramírez y Cuauhtémoc Blanco, dejaron un desastre en la entidad, a la que llegaron de manera fortuita o por un contrato de siete millones de pesos que de forma ambiciosa e irresponsable otorgaron los corruptos hermanos Roberto y Julio Yáñez.
El desastre del tabasqueño como del chilango, en un estado en quiebra financiera, la cual puede recomponerse; un lugar antes de ellos tranquilo y hoy inseguro, saqueado y con una gran deuda financiera.
La familia Ramírez-Gayosso no solo abuso del presupuesto, sino que también pretendió extender su permanencia en la silla del gobierno estatal e imponer su voluntad sobre la de más de un millón 800 mil morelenses.
Desde la vía pacífica, el exgobernador perdió el poder, salieron a relucir sus abusos que todavía siguen protegidos desde la titularidad de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción (FECC), bajo el mando de Juan Salazar Núñez.
Igual con el aval del fiscal General del Estado, Uriel Carmona Gándara, quien está a medio paso de regresar al penal de máxima seguridad del país, a pesar de la protección de algunos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).
El exgobernador que llegó a Morelos nativo de tabasco en los años noventas del siglo pasado con una mano atrás y otra adelante (la de atrás sin un peso y la de adelante pidiendo limosna), en seis años se fue millonario con su familia, quienes no pudieron llevarse el Palacio de Gobierno y menos el museo Cuauhnáhuac porque no se lo aguantaron.
Y después llegó Cuauhtémoc Blanco, a quien la familia Yáñez Moreno regaló siete millones de pes para que fuera su candidato a la presidencia municipal de Cuernavaca y luego gobernador.
Al igual que Graco Ramírez, el nativo de la colonia Morelos de la Ciudad de México y exfutbolista Cuauhtémoc Blanco dejó en su hermanastro Ulises Bravo el gobierno estatal, donde el saqueo continuó y al igual que su antecesor dejaron en quiebra al estado.
Durante 12 años, dos familias dejaron en la incertidumbre al estado de Morelos, al cual de manera inteligente y con la cercanía al pueblo, la gobernadora Margarita González Saravia genera salidas y respuestas sobre este rezago histórico de dos personajes que caminan libremente por las calles del país, menos por la entidad que dejaron en el desastre.
Graco Ramírez, su familia y pandilla heredaron al pueblo de Morelos una deuda pública de seis mil 500 millones de pesos, a cambio la familia Ramírez-Gayosso tiene más de 20 propiedades en bienes inmuebles con un costo mayor a los 20 millones de pesos cada uno.
Para el caso de Cuauhtémoc Blanco, su ausencia del estado fue de seis años y el Ejecutivo fue manejado por su hermanastro Ulises Bravo, quien es parte del saqueo de las finanzas estatales.
Ahora a Margarita González Saravia como gobernadora le toca recomponer el camino después de 12 años de abuso, con la cercanía al pueblo y respuestas concretas para todos los sectores sociales.
La situación que hoy enfrenta la Jefa del Ejecutivo estatal es resolver 12 años de atraso y saqueo, los cuales su sensibilidad, acercamiento y estar con las comunidades hace que los temas políticos-sociales salgan, como serán solucionados los financieros.




Publicar comentario